Contemplación de la patria

Contemplación de la patria

Contradictoriamente, mientras observamos la violencia incontenible que se vive, México se nos escapa de las manos, desfallecido por su complejidad económica y social, pero luchando desde su núcleo por la defensa del imaginario individual y colectivo de  lo que  representa la mexicanidad para su pueblo, que ya sea por una cultura dirigida por las autoridades, o por la historia selectiva que ha prevalecido, en este mes de septiembre emergió con brío para disponerse a la celebración sin ambages.

La fiesta al igual que la religión, están inscritas en la sangre, el sudor y la saliva del pueblo mexicano que a la fecha sigue conservando en su memoria, la idea del bien limitado, es decir producir lo que se necesita en contradicción con el modelo neoliberal y económico del que nuestro país es rehén, porque si no, a qué hora bailamos?…

En este sentido es pertinente la discusión en torno a las llamadas “fiestas patrias”, porque qué es lo que festejamos?… La guerra de independencia que nos liberó del yugo español?… Que en 1821 retornamos al orden natural de nuestra autonomía y libertad en consecuencia?.. Que reagrupamos una nueva ideología de lo propio, lo tradicional, rural y artesanal con miras a lo moderno, urbano e industrial?..

Una sola pregunta con varias respuestas que quizá tendrían qué responderse desde lo cultural, desde la antropología que en el Siglo 19 incorporó la palabra cultura a su trama conceptual y dio origen a distintas tesis que hoy la postulan como un elemento integrador y totalizante de la simbolización que hace que el pueblo respire, viva y tenga identidad.

Más acá del afán de control  que el estado ha ejercido a lo largo de dos siglos, el pueblo sigue siendo la columna vertebral de la identidad y la diversidad, se confirma una y otra vez dentro de la complejidad que vivimos -a pesar de las élites y las oligarquías-, como la clave fundamental para entender los significados de lo mexicano y sus desagregados.

Para Raymonds Williams lo popular es aquel fondo de memoria, calendarios, tradiciones y prácticas, permanentemente necesitado de reconstrucción en lenguajes que le permitan serlo verdaderamente, y cuya esencia se halla en la tradición democrática que ha forjado la cultura de la clase trabajadora.

Margullis  señala que lo popular es una concepción reactiva que sólo puede ser entendida como un sistema de respuestas solidarias creadas por los grupos oprimidos frente a sus necesidades de liberación, sin considerar en esta definición el papel enajenante de los medios de información, del poder económico y político contra el pueblo que es capaz de propiciar relaciones singulares y mostrar una capacidad organizativa siempre como una incógnita a resolver.

De alguna forma lo anterior podría explicar el carácter festivo del mexicano, que por unos días o por una noche, es capaz de cambiar su angustia, su dolor, su pobreza o su incertidumbre por la fiesta, sin que le importe el horizonte histórico de su pasado que ha sido transgredido por las transformaciones del capitalismo a escala mundial y que en muchos momentos, ha sido también traicionado por sus propios autoridades.

Acudimos pues, en esta nueva celebración a un proceso de circulación e intercambio cultural donde el común denominador es que todos somos iguales, salvo  los gobernantes que rememoran en sus proclamas a los héroes que nos dieron patria y convenientemente, se aprovecha la fecha  también, para realizar el protocolo de toma de protesta y cambio de administración municipal, como una promesa simbólica  al servicio del pueblo.

La reflexión de esta columna está orientada a que no nos satisfaga por completo el regalo del espectáculo en torno a una conmemoración, sino que optemos por una nueva conciencia de resignificación y crítica ante los hechos que estamos viviendo, que profundicemos más acerca del papel vital de la cultura y la formación del pueblo que sin saberlo la abraza y la impulsa.

Que juntos, coincidentes y divergentes asintamos que México es una geografía marcada por la diversidad y la riqueza; es Zacatecas un bastión suigéneris de oportunidad y riqueza. Valles, serranías, mares, un vasto patrimonio cultural tangible e intangible y natural, para preguntarnos hacia dónde camina esta polarización negativa de carencias y pobreza?. Tenemos la respuesta.

Para el pueblo seguirá la fiesta, pero las nuevas autoridades municipales, gobernadores  y el próximo presidente de México, sería pertinente que revisaran su concepto de patria y la contemplaran, porque lo propicio tal vez sería entender la importancia de la cultura como estrategia del desarrollo; comprenderían que este Siglo está definido por la irrupción de lo local y lo regional.

Advertirían la elasticidad de la patria y del terruño, verían la abstracción de la belleza, la bondad, la generosidad, la compasión, la humildad y la empatía como valores coadyuvantes del conocimiento y capacidad de trabajo que requerirán para fortalecer una nación, estaría obligada su honestidad.

Ánimo y fortaleza para todos. ν

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70