Las + Recientes

El cinismo político: la lepra que asfixia la esperanza de cambio

El cinismo político: la lepra que asfixia la esperanza de cambio

¿Qué relación hay entre ética y política? Hay políticos que no creen en la ética y toda su convicción la concentran en la técnica de la reproducción del poder. Hay algunos que pretenden cierto equilibrio entre estos dos ingredientes de la vida pública: la ética y la técnica del poder. Los primeros únicamente se atienen a la pragmática del manejo de los asuntos públicos y su mantenimiento en las esferas de mando. A estos últimos se les conoce como “cínicos”. Son camaleones, afirman lo que en el momento conviene decir y hacen las acciones que son necesarias sin sentimientos morales. Algunos pensadores ingleses afirman que, así como los colores se conocen por los sentidos externos (como la vista), los valores son conocidos por los sentidos internos: les llaman ‘sentimientos morales’. Valores como la belleza o justicia o democracia u honestidad, son producto de esos sentidos internos. Pues bien, los cínicos los destierran de su universo perceptivo. Calculan sobre la base de una sola pasión: el dominio y el mando.

Pues bien, lo que tenemos ahora frente a nosotros es la presencia importante de cínicos en las filas de la nueva clase dirigente. Cuando hay presencia de antagonistas políticas en órganos de dirección, sabemos a qué atenernos y apelamos a procesos racionales de negociación para construir acuerdos. O a procedimientos democráticos que definan decisiones. Pero ante los cínicos no hay esa posibilidad: es la incertidumbre mayor porque nadie sabe a qué atenerse. Ojalá y la camada de cínicos no sea muchedumbre y sean pocos casos. Pero ya están surtiendo efectos: se tuvo la clara posibilidad de parar los abusos de regidores que expolian los presupuestos locales y los benditos bonos de diputados locales, y no se hizo. ¿Por qué se hace campaña sobre la base de parar los abusos de los servidores públicos y a la primera oportunidad de hacerlo efectivo, no se lleva a cabo? Además, esta redacción sabe de los intentos de revivir las herramientas legislativas para el presupuesto 2019. Buscan la manera de recuperar los privilegios que vieron perdidos por debajo del agua y en la luz de las declaraciones afirman que están contra los abusos. Buscan la manera de lograr su objetivo quedando libres de responsabilidad política. Buscan.

El cinismo político, como lo vimos en la aprobación de la licencia del senador Velasco, es la lepra contra la que votaron la inmensa mayoría de los mexicanos en la pasada elección. Lamentablemente gracias a la votación contra esa lepra política, un número (aun indeterminado) de cínicos lograron estar dentro. Este dato es importante porque bien puede ser un factor de incumplimiento de promesas de campaña, de bloquear o frustrar el cambio tan esperado y, en última instancia, de asfixiar la esperanza que anima a los ciudadanos que piensan en el desarrollo, el bienestar o la paz. El cinismo político lleva el germen de la derrota de la promesa del cambio. Por ello es vital que los políticos con preocupaciones sociales auténticas sean fuertes y salgan adelante con sus iniciativas: eliminen privilegios, tráfico de influencias, corrupción; que hagan progresar la transparencia, mejoren los presupuestos y cierren brechas ominosas. Que logren superar al cinismo político que suprime la esperanza.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70