Las + Recientes

La euforia, la realidad

La euforia, la realidad
Celebración del triunfo de AMLO en la Ciudad de México. Foto de Armando Vega-Gil

La Gualdra 345 / Especial Elecciones 2018

 

 

El 2018 es un grito de júbilo largamente contenido. En 1988, en mi primera elección, el sistema aplicó su maquinaria brutal —fraude, impunidad y persecución— contra la tímida democracia mexicana. Alarido de frustración y de enojo, lecciones de tinieblas para el futuro inmediato, parto de montes para el surgimiento de una ciudadanía organizada. Transcurrió 1994, el año que vivimos realmente en peligro; luego vino el 2000 y la oportunidad perdida de una transición que sólo transitó hacia la voracidad de una clase política y de una élite empresarial sin escrúpulos. El 2006 entramos al infierno. En el 2012, regresó una nueva generación de dinosaurios, burdos y rapaces, que hicieron del ejercicio público una zona de oportunidad para el súbito y descarado enriquecimiento personal.

Las sumas y las restas de tanto oprobio y pesadilla, en los últimos 30 años, nos dejan aquí, en un punto de partida decidido por una inmensa mayoría de mexicanas y mexicanos. El triunfo de Morena y sus aliados —varios de ellos impresentables y bajo la lupa—, nos conceden licencia para estar optimista en torno de un cambio sustantivo que represente una opción real y continua —de manera especial y urgente— para los que menos tienen en este México de extremismos en materia de bienestar y justicia. ¿Es descabellada esa posibilidad? Por supuesto que no. Ha terminado la guerra sucia y de miedo, y el sentido común despeja paisajes desoladores y de ruina, una vez que AMLO inicie su gobierno. Desde mi perspectiva, las preocupaciones son otras. En 1911, Francisco I. Madero, en un escenario de varias correspondencias con nuestro presente, llegó a la Presidencia de la nación. Había arrasado en las urnas, su popularidad y carisma estaban en las nubes en los primeros meses de su gestión. Lamentablemente, mantuvo a varios personajes del régimen porfirista en su gobierno, pecó de nepotismo al favorecer en cargos públicos a familiares y, con poco tacto, se fue distanciando de grupos y figuras que lo apoyaron desde el inicio de su gesta. ¿Tendrá el líder tabasqueño en su mente este pasaje capital de nuestra historia? Ojalá sí y tenga contemplado una estrategia que no sea solamente la repartición del poder público.

El día de después de mañana, ya está aquí, y se manifiesta inmejorable a pesar de ciertos inconvenientes: la concentración de poder en una sola persona, la mezcla ideológica de la alianza de Morena y de los intereses creados con poderes fácticos, el reciclamiento de políticas públicas a la usanza de un gobierno proteccionista y populista, etc. La madrugada del 2 de julio sirvió de escenario por nuestro gran gritó de júbilo. Hoy empieza el riesgo y la posibilidad para encaminarnos, sin mesianismos, hacia una nueva etapa de nación. Una sociedad crítica —libre de complacencia y fanatismo— deberá acompañar el día a día de este gobierno que inicia, con los mejores augurios y condiciones para cambiar y dignificar los asuntos de la República en relación con sus ciudadanos.

 

* Jalisco. Poeta, ensayista, crítico literario y antologador.

 

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70