Las + Recientes

La precariedad laboral y sus consecuencias

La precariedad laboral y sus consecuencias

La desigual situación de poder entre los participantes de mercados de trabajo muy débiles como el de Zacatecas, hace que los trabajadores se sitúen en una posición de inferioridad respecto a las empresas, al verse obligados a aceptar, debido a la escasez de empleo, peores condiciones de trabajo, con el consiguiente retroceso en los derechos sociales y laborales adquiridos. Los trabajadores se encuentran en desventaja a la hora de luchar por sus derechos y los empleadores se aprovechan, imponiendo prácticas abusivas que dinamitan, poco a poco, todos los derechos laborales conseguidos, resultando afectados elementos esenciales de la relación de trabajo como son los contratos, las remuneraciones, el despido, las jornadas y horarios laborales, la negociación colectiva, etcétera. Por lo tanto, la precariedad laboral es la situación que se genera cuando hay inseguridad, incertidumbre y falta de garantías en las condiciones de trabajo y, especialmente, remuneraciones que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas del trabajador. Las características principales de las relaciones laborales precarias son: Temporalidad excesiva de los contratos de trabajo. Salarios reducidos y bajas remuneraciones. La reducción de las jornadas de trabajo o el exceso de contratación a jornada parcial. La subcontratación en cadena y el exceso de subcontratación. La economía sumergida o el denominado trabajo esclavo.

La precarización laboral es una de las tendencias globales que ha avanzado paralelamente a la aplicación del neoliberalismo en el mundo. En nuestro país, hasta los propios gobiernos hacen uso de un conjunto de triquiñuelas administrativas para precarizar los puestos de trabajo; lo más grave es que cada vez son más los afectados, y el fenómeno no distingue clases sociales ni formación académica pues afecta a inmigrantes, pobres y también a periodistas, abogados o cualquier otro profesional. Algunos expertos se refieren al problema como una “epidemia” y diversos estudios han corroborado que el trabajo precario, además de generar ansiedad y depresión, provoca tensión, una sensación de injusticia y resentimiento. Aunque a simple vista puede pensarse que tener empleo es más saludable que no tenerlo, cuando se dispone de una fuente laboral que no le da seguridad al trabajador o no cumple con ciertas condiciones, puede ser aún más dañino que estar desempleado. Tener un trabajo precario hace que la persona pueda sufrir incertidumbre, pensar que se puede estar peor, que no saldrá del paro o que bien solo puede conseguir puestos en condiciones aún peores. Además, ellos no pueden planificar su vida, no pueden planificar si tendrán hijos o se comprarán un coche, su estado permanente es de incertidumbre. Por ello son comprensibles los resultados de estudios que comparan el bienestar laboral de voluntarios pertenecientes a cuatro grupos pudiendo comprobar que quienes vivían en la precariedad laboral eran quienes mayor insatisfacción mostraban con su situación y con la sociedad en su conjunto.

La coyuntura abierta por la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y la exigencia de los negociadores de Canadá y Estados Unidos de que deben incrementarse los salarios en México, constituyen una oportunidad para que partidos de izquierda y sindicatos levanten la voz para exigir el fin de la precarización laboral.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ