Caravaggio y los pintores del norte. Exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid

Caravaggio y los pintores del norte. Exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid
'David vencedor de Goliat'. Óleo sobre lienzo. 110.4 x 91.3 cm. 1598-1599. Madrid, Museo Nacional del Prado.

La Gualdra 257 / Arte

Desde el pasado 21 de junio hasta el 18 de septiembre de 2016, el Museo Thyssen-Bornemisza presenta Caravaggio y los pintores del norte, una exposición sobre la figura de Michelangelo Merisi Caravaggio (Milán, 1571-Porto Ercole, 1610) y su influencia entre los pintores del norte de Europa que, fascinados por su pintura, difundieron su estilo. Comisariada por Gert Jan van der Sman, profesor de la Universidad de Leiden y miembro del Istituto Univesitario Olandese di Storia dell´Arte de Florencia, la muestra pone de relieve el legado del artista y la diversidad de las reacciones motivadas por su obra.

La exposición abarca el curso de la carrera de Caravaggio, desde el periodo romano hasta las emotivas pinturas oscuras de sus últimos años, junto a una selección de obras de sus más destacados seguidores en Holanda, Flandes y Francia, entre otros. Caravaggio y los pintores del norte traslada al visitante a la época de Michelangelo Merisi y a las décadas que siguieron a su muerte, cuando su fama aún estaba en su punto más alto, un periodo especialmente rico en hitos pictóricos.

Durante sus primeros años en la ciudad, Caravaggio realiza cuadros que vende a través de marchantes por importes modestos. Se trata de escenas de género y naturalezas muertas con frutas y flores, una especialidad que trae consigo desde Lombardía. Con Muchacho mordido por un lagarto hacia 1593-1595 (cat. 2), consigue asombrar a sus contemporáneos tanto por las cualidades miméticas del jarrón con flores, como por la expresión melodramática del joven. Sus representaciones de tipos populares de las calles de Roma, como La buenaventura de 1595-1596 (cat. 3), llaman la atención de pintores y coleccionistas. El cardenal Francesco María del Monte, su primer benefactor, le ofrece alojamiento en el Palazzo Madama, donde pinta Los músicos de 1595-1596 (cat. 4) y Santa Catalina de Alejandría (cat. 6) en las que se puede apreciar la rápida evolución de su técnica, desde la paleta brillante y colorida del primero al marcado claroscuro del segundo. Su capacidad para dejar de lado las convenciones y abordar temas tradicionales con una sorprendente originalidad queda patente en David con la cabeza de Goliat hacia 1598-1599 (cat. 5). Los años 1596 y 1597 marcan un punto de inflexión en su carrera gracias al encargo de dos lienzos para la Capilla Contarelli en la Iglesia de San Luis de los Franceses –La vocación y El martirio de San Mateo-, en los que el artista combina su predilección por la representación del natural y los tipos populares con un conmovedor dramatismo. Desde el momento en el que se muestran al público -durante el Jubileo de 1600- Caravaggio se convierte en el pintor más solicitado de la Ciudad Eterna y se suceden los encargos tanto públicos como privados para clientes como Maffeo Barberini, futuro Papa Urbano VIII, para el que pinta El sacrificio de Isaac de 1603 (cat. 8) o el banquero Ottavio Costa, que le encarga San Juan Bautista en el desierto de 1602 (cat. 7).

Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/257

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70