Atrocidad y posibilidad

Atrocidad y posibilidad

El problema de los energéticos es permanente, México, por las condiciones de privatización, lo resiente de diversas formas y sufre impactos distintos, según las metas gubernamentales a perseguir como régimen político – neoliberal, “deseoso” de pervivir. Para México, tiene larga data, sin variar y ¿en qué sentido lo haría? No es lo mismo manipular de modo neoliberal el destino, uso y aplicación de los fondos petroleros para incentivar el crecimiento y desarrollo social, político y cultural, a hacerlo en beneficio más de las élites que para las mayorías. La lectura se hace contra los medios y formas en que se generan la pobreza, la medianía o la riqueza y su reparto. Una polarización es evidente: mayoría pobre y minoría rica. ¿Los medios de hacer riqueza o pobreza, son banales? Pueden serlo, no su carácter de clase, generador de consecuencias, diversas o encontradas, según existan o no, controles adecuados del Estado, se supone, diseñados para operar más a favor de impulsar a las grandes mayorías hacia niveles superiores de desarrollo y eso se quisiera. Un continuo reparto de despensas, teles o lo que sea; o el de imágenes, vía universalización de medios, no quita el sentido a los mensajes: estamos, somos y vivimos un mercado, de mercancías, política y cultura, donde hay déficits para que la sociedad intervenga esos medios, cuyo potencial para crear fantasía crece, frente a un público atosigado por la pobreza cultural y económica.

“Esos eran los días…”, de la gran riqueza petrolera, existente, durable y potente, matizado su mañana, por la privatización, de todo, cielo, subsuelo, tierra, agua o desierto, carrera infame: a ver, quién agandalla más, hasta con pretextos baladíes, grandes extensiones de territorio para una eventual generación de electricidad. Lo inmediato, se depose a los lugareños, hasta de su eventual y pobre indemnización.

En lo energético, ¿qué pasa con Pemex, antes fuente de ingreso firme, para apuntalar, y contribuir a constituir el gasto público, ¿casi al 50%? Hoy, ¿qué pasa en su PRIvatización? “… si se compara el 46% de las importaciones de gasolinas estimadas para 2016 en el Plan de Negocio de Pemex y sus Organismos Subsidarios 2014-2018, aprobado por el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos, contra el porcentaje real de agosto, que alcanzó 66%, se podrá observar que la empresa continúa incumpliendo sus metas.”

Algunas justificaciones de Pemex sobre su baja producción de gasolinas son: paros en sus refinerías no programados por fallas recurrentes en operación y mantenimiento, por deterioro en las plantas de alta conversión. Dónde indagar y cómo castigar, esa ¿negligencia criminal? Lo inmediato: el descuido, el abandono en que se tiene a esa industria estratégica para México, exprimida, hasta su privatización, con pretextos baladíes, “los trabajadores petroleros son los mejor pagados”. Agregar: Excelente que sean bien preparados y pagados: Los riesgos serán menos y cuidarán la eficiencia en su desempeño personal: eso conlleva trabajo de calidad.

Una industria petrolera, un Pemex, al que se descuida y descuidado, incumple y se abaratarla para venderlo, acaso su privatización abre más nichos en la economía y vida nacional al capital extranjero para hacer negocios presentes o futuros, cuando se termine el petróleo, y existan otras fuentes de ocupación y energía. ¿Los neoliberales inician a dar la puntilla al petróleo y al gas? Liquidar la industria petrolera nacional, abrirla a su privatización es desde el energético: el petróleo, no desde las ¿actuales? refinerías, vistas, por el capital, como carga y chatarra, no otra cosa: negligencia, liquidación vía “tortura”, restringir recursos para su mantenimiento y desarrollo. Su complejidad y operación, resultan afectadas, ¿se abarata su privatización? Cómo tratar de entender la siguiente noticia: Excélsior publicó el pasado jueves 21 de julio, que de 2010 a la fecha, las seis refinerías del país han operado, en promedio, sólo a 70% de su capacidad, siendo las de Minatitlán y Cadereyta, las de menor procesamiento de crudo. ¿Por qué ocurrió y ocurre eso? ¿Se  procederá contra Videgaray, si es un abandono deliberado, para privatizar Pemex?

El nivel de producción energética resulta de las decisiones tomadas por el régimen y su gobierno, para bien o en detrimento del nivel de vida de los mexicanos, ¿y si favorecen a los grandes capitales que nunca pierden? ¿O si eso abarata los componentes de dicho sector energético o lotes? ¿Es reedición de la misma película: privatización? En última instancia, ¿de acuerdo al modelo neoliberal, Peña –Videgaray y los ricachos, cuántos mexicanos sobran a su proyecto de país ya que, con sus políticas, se resisten a generar riqueza nacional? ¿Quieren tener a todos más “jodidos”, para obtener mayores regalías económicas y políticas, en última instancia, generadoras de condiciones hasta biológicas que mediante hambre e insatisfacción impiden hasta pensar, más allá de despensas y donativos para que una minoría manipule a la mayoría, vía, tradicionales valores e imágenes manipuladoras de los medios de comunicación? Imagine, el panorama de la sucesión presidencial sin AMLO, certero opositor, no se calla la boca y le ayudan a llenar de piedras (verdades) su morral. ■

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