Mauricio Magdaleno, para intrusos XXIV. El costumbrismo de Magdaleno

Mauricio Magdaleno, para intrusos XXIV. El costumbrismo de Magdaleno
Mauricio Magdaleno

La Gualdra 228/Literatura

Pese a todos los eslogans de la felicidad, estas horas rurales de octubre, en lo hondo de un pueblecillo serrano de la periferia del Distrito Federal, no hablan de paz, ni de serenidad, ni de comunión de las almas. Se palpa, en el viento libre, en el hálito frío de las eras, la actividad de la historia (“El soplo de octubre”, en Agua bajo el puente).

Herencia del XIX que con gusto integró a su quehacer literario, el costumbrismo fue parte inherente de su obra, sobre todo en lo referente a la provincia mexicana, obligando al autor a la delicada observación del medio al que tenía oportunidad de desplazarse, y a describirlo con una precisión que se relacionaba más con la evocación de sus sentimientos más íntimos y con la historia del propio lugar. La observación se convertía en crónica literaria de un viaje o un instante, en cuadro de costumbres, en relato periodístico, en ensayo literario.

Los numerosos artículos que Mauricio Magdaleno escribió en publicaciones periódicas, en columnas de periódicos, eran la semilla que después se integraría a sus narraciones literarias en forma de novela, cuento o ensayo, especialmente los artículos de crónica, provinciana o urbana, basados en aspectos cotidianos que observaba en sus paseos. Los géneros se vuelven líquidos y permean todas las fronteras, la intertextualidad del propio autor se vuelve una recurrencia, cualquier espacio recreado a través de la letra se consigna en un túnel de luz. El último de los libros que Magdaleno escribió, recopilando algunos de los artículos que escribía en periódicos, Agua bajo el puente (1968), quizá consciente de su función literaria, comienza con un epígrafe de Kazantzaki: “He aquí cómo nosotros damos cuerpo a las sombras”.

Otro de los libros, Rango (1941), publicado en Chile, está precedido por un agudo prólogo firmado por el escritor boliviano Óscar Cerruto, en el que afirma:

Entre las muchas formas que esa voluntad de integración y la búsqueda de la unidad americana asumen, el escritor mexicano Mauricio Magdaleno ha elegido la que consiste en poner en evidencia las respuestas que el hombre señero ofrece al requerimiento común. El que está más próximo al corazón de la tierra -sustancia y sostén de toda ansia superior-, el hombre “de abajo”, en sus novelas; y el que está más próximo a sus latidos, el hombre pensante y creador, en sus ensayos.

Y como trasfondo de esos objetivos creadores, la tierra, una tierra viva, latente, que respira, sobre la que se establecen los lugares, a través de la cual viven los tipos, tierra que ofrece vida y, a través de cuyo barro, se moldea al hombre. Vida y poesía (1936), Tierra y viento (1948), Ritual del año (1955), La voz y el eco (1964), además de los dos nombrados, conforman los libros de Mauricio Magdaleno que se han nutrido de estas experiencias de observación, primero reflejadas en artículos, luego en libros de ensayos, bajo cada título, en ocasiones, integraba a varios de los anteriores. La diferente formación de los mismos, el agrupamiento en estructuras más iluminadoras, junto con la característica prosa elegíaca y el pensamiento de Magdaleno, hacían que estos libros de “ensayos literarios” brillaran con luz propia. Así lo reconoció en 1948 Salvador Novo, el que fuera un severo crítico del quehacer literario de Magdaleno durante los años treinta, en relación con el libro Tierra y viento:

El libro de Mauricio Magdaleno me gustó mucho. Lucen más en libro, en conjunto, esas líricas descripciones de un México que redescubrimos a cada viaje por sus provincias. El deslumbramiento que ellos deparan a los espíritus selectos impregna, también, el bello, original pequeño volumen de Giner de los Ríos.

Y así, el costumbrismo decimonónico se refundió en la obra del autor zacatecano, en busca de un estilo propio que propiciara nuevas técnicas literarias durante la controvertida primera mitad del siglo XX.

 

* (Madrid, 1979). Escritor, crítico, e investigador de proyecto en El Colegio de México. Doctor en literatura española e hispanoamericana por la UNED, con una tesis sobre el universo literario de Mauricio Magdaleno. Sus intereses de investigación son la literatura española e hispanoamericana de los siglos XIX y XX, prestando una especial atención a la narrativa mexicana y a la literatura del exilio español. Junto a Andrés del Arenal ha coordinado la colección de ensayos El muerto era yo. Aproximaciones a Juan Rulfo (Calygramma / EstoNoEsBerlín, 2013) y ha realizado la edición, el estudio preliminar y las notas de la novela El resplandor, de Mauricio Magdaleno (Clásicos hispanoamericanos, 2013). Actualmente reside en México, DF.

http://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra-228

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ