Subjetivaciones rockeras / Dos recomendaciones discográficas: ‘Sanity obscure’, Believer, y ‘Sængerkrieg’, In Extremo

Subjetivaciones rockeras / Dos recomendaciones discográficas: ‘Sanity obscure’, Believer, y ‘Sængerkrieg’, In Extremo

Sanity obscure (1990), Believer

Perteneciente a la escena underground de finales de la pasada década de los 80 y principios de los 90, y originaria de Estados Unidos de Norteamérica, la banda de thrash progresivo Believer, fue bautizada como tal en 1986, ya que se conformó en 1985 bajo el título de Deciever, pero sus integrantes cambiaron el nombre movidos por la canción Creyente, autoría de Ozzy Osbourne.

En la alineación actual encontramos a Kevin Leaman, en la guitarra; Jeff King, en los teclados; Joey Daub, en la batería, y Kurt Bachman, en la voz, guitarra y bajo. Vale comentar que la agrupación suspendió su actividad a inicios de los noventa, debido a que Bachman se concentró en terminar un doctorado en medicina molecular, retomándola nuevamente en 2005.

El disco al que en esta ocasión me referiré es Sanity obscure, producido en 1990 e integrado por ocho temas que, a la distancia, me parecen aun más interesantes. Como se mencionó al inicio del presente, la propuesta de Believer podemos ubicarla dentro del estilo del thrash metal más elemental, aquél que, por aquellos años, comenzaba a transgredir la escena y a manifestar que no todo dentro de los sonidos extremos se remitía al heavy.

Lo que más llamó mi atención cuando conocí al grupo fue la temática que abordaba en sus canciones, que, si bien, es acorde al movimiento, es decir, contestataria a un sistema que a todas luces se muestra corrupto y decadente, le da (al menos en el disco que hoy me ocupa) un enfoque apocalíptico, desde su postura ideológica, que es la cristiana, lo que para ese año (1990) resultaba ciertamente transgresor.

Worth more, than silver, yields more, than gold

Nothing you desire can compare with her

Those who, find her, through Christ, find life

All those who hate her love death

(Wisdom’s call)

Por el lado musical, vale señalar que la propuesta de Believer es depurada, los sonidos resultan claros, gracias a una cuidada producción. A eso vale agregarle la calidad de las ejecuciones instrumentales que, si bien son, como lo comenté líneas arriba, propias del thrash más elemental, con toda su explosividad y energía, denotan una calidad que en ocasiones raya en lo progresivo; además, vale comentar que uno de los temas que integra el álbum, Dies irae o Día de la ira, anticipa, al igual que algunas otras agrupaciones del momento, un movimiento que pocos años después habría de conquistar su propio nicho, me refiero al metal sinfónico; también llama la atención, al final del disco, el tema Like a song, un cover tributo (como todos los covers), a la banda irlandesa U2.

Destacan por igual la batería, las guitarras, el bajo y la voz, que no es tan grave como luego se acostumbró en este estilo, sino más bien de un timbre agudo pero áspero e intenso; el sintetizador casi brilla por su ausencia. Insisto, Sanity obscure, de Believer, es un disco que se disfruta más a la distancia.

'Sængerkrieg', de In ExtremoSængerkrieg (2008), In Extremo

En esta ocasión, también tengo la intención de hablar acerca de un interesante proyecto germano de metal bastante ecléctico, el cual mezcla expresiones del folclor medieval, la música celta y ciertos coqueteos con el punk, todo ello aunado a líricas cantadas en alemán (salvo una excepción en el disco al que me referiré, que está cantada nada menos que en español), lo que resulta en un peculiar sonido muy propio de las regiones nórdicas del viejo continente, que atrapa de manera inmediata al escucha que está en búsqueda de alternativas frescas y propositivas, me refiero a la banda berlinesa In Extremo.

El disco al que aludiré lleva por título Sængerkrieg, y fue producido en 2008, bajo el sello de Island Records. Esta producción está conformada por 14 tracks, todos ellos diversos en sus estilos, siguiendo como leitmotiv la música folclórica medieval, propia de aquellas regiones del orbe. La gaita, sin abusar de su presencia, es la que brinda las figuras principales en cada uno de los temas, mismas que se hacen acompañar, en la mayoría de los casos, de espesas y agradables distorsiones, que se escuchan mejor –como muchas expresiones del metal- con el volumen un poco más alto de lo normal.

Señalé que dada la considerable cantidad de temas que integran el disco, la variedad es también generosa, ya que escuchamos temas cargados de una gran explosividad por un lado y evocadoras baladas por el otro, eso sí, siempre dentro de los linderos del metal.

La propuesta es por demás interesante y agradable, sin embargo, asaltó mi atención una de las canciones del disco, me refiero a la titulada Esta noche, primero, porque está cantada en español, y segundo, porque los acordes interpretados por la gaita se refieren a la danza profana de la alta Edad Media “Saltarello”, no obstante, no es la única grata sorpresa que guarda el disco, ya que éstas son la constante. La propuesta me atrapó desde concepto de arte que maneja la agrupación; estoy convencido de que se trata de un proyecto muy bien pensado en todos los sentidos.

Los responsables de este gran viaje sonoro, los integrantes de In Extremo, son Der Morgenstern, en la batería; Sebastian “Der Lange” van Lange, en la guitarra; Die Lutter, en el bajo; Yellow Pfeiffer, en la gaita, la chirimía y la llave-instrumento de cuerda; Flex der Biegsame, en gaita y zanfona; Andre “Dr. Pymonte” Strugala, en gaita, arpa y chirimía, y Das Letzte Einhorn, en la voz, la cítara y la gaita, quienes en conjunto nos brindan una excelente producción discográfica que recomiendo ampliamente.

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