Los Tamales de Tacuba, referente de la gastronomía de la ciudad de Zacatecas

Los Tamales de Tacuba, referente de la gastronomía de la ciudad de Zacatecas

■ El negocio inició por la necesidad económica de la señora Rosa Marina Urista Torres

■ Políticos y turistas, algunos de sus clientes más asiduos, comenta su propietario El Güero

Los Tamales de Tacuba, que se han convertido en referente de la gastronomía cotidiana de la ciudad de Zacatecas, hacen honor a un dicho tradicional mexicano que reza: “el recalentado es más sabroso”,  y nacieron hace casi dos décadas por la necesidad económica de una familia, a partir de las recetas “de la abuela” y por iniciativa de la señora Rosa Marina Urista Torres, actualmente de 65 años, quien en un principio colocó su anafre y un comal de barro en un pequeño mercado que se ubicaba en la zona de la actual plazuela Genaro Codina.

Hoy, Los Tamales de Tacuba cuentan con dos locales establecidos, uno de los cuales tiene como propietario a El Güero, Carlos Alberto Galván, quien hace 15 años, al casarse con la hija de doña Rosa, América Luévano Urista, se incorporó a un trabajo familiar que involucra actualmente a 18 personas, entre hijos y yernos de la matriarca, mismos que procesan diariamente alrededor de 50 kilogramos de masa.

“Hay una persona que embarra, (otra) desmenuza carne, lava platos, todos nos organizamos para realizar la hechura de los tamales”, dice.

El proceso involucra diferentes roles para obtener un producto, que tiene como secreto de atracción el aroma de estos envoltorios de masa de maíz con carne de puerco con chile rojo, de pollo con salsa verde, rajas con queso, dulces y “sorditos”, recalentados sobre brasas de carbón. Y como sustento, la receta tradicional del tamal zacatecano necesariamente embarrado en la hoja de maíz, recuperada de la madre de Rosa Marina Urista.

Los bocados pueden ser acompañados por salsa de jitomate y jalapeño hecha a mano y dispuesta en un molcajete de grandes dimensiones.

Alberto Galván sabía antes de unirse en matrimonio con América, “que ellos hacían tamales…me fui involucrando poco a poco hasta que estoy aquí y me gusta”. Esto le implicó dejar como sólo un pasatiempo que disfruta ampliamente, su trabajo en un taller de enderezado y pintura de autos.

La función de Galván es vender “y supervisarle a todos lo que hagan, llevarles la materia prima”. De los inicios del negocio al lado de su suegra, quien todavía participa en la hechura de los tamales, recuerda la venta a la intemperie.

“Como no había techo, estábamos en la calle, llovía y aunque lloviera…pasamos fríos, se sufrió pero fue algo satisfactorio, estar aquí donde estamos establecidos, tenemos lugar donde se meta la gente”, agrega sobre el local donde se realiza la entrevista, ubicado sobre la calle Víctor Rosales, antigua Calle de Abajo, del Centro Histórico de Zacatecas.

Las tres hijas y dos hijos de la señora Rosa Marina Urista Torres se involucraron en el negocio del que ha derivado una sucursal con mismas razón social y receta, ubicada frente al Hospital Emilio Varela Luján del IMSS.

“Nos empezó a ir bien, a la gente le gusta mucho, vienen muchísimos turistas y les encantan, se quedan fascinados”. Agrega, según comentarios de sus comensales, “en ningún otro lugar se venden tamales recalentados, (dicen) que nunca han visto”.

Entre sus clientes asiduos, muchos de los cuales se remontan a los inicios del negocio, se encuentra un norteamericano avecindado en Monterrey, de quien dice, “es un señor alto, aproximadamente de dos metros, viene y se come como 25 tamales y cuatro litros de atole. Ése es el que más me ha sorprendido, come muchísimo el señor”.

El norteamericano de nombre Juan acude a Los Tamales Tacuba dos veces por año, y lleva de regreso hacia la Sultana del norte, una cantidad aproximada de entre 200 a 250 piezas.

Entre los políticos locales, también hay vasta clientela, pues el lugar es zona de paso rumbo a Palacio de Gobierno.

A quien recuerda de manera más clara, es al actual líder parlamentario de la fracción de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, “venía, yo me acuerdo de él que se paraba…siempre me hablaba”. Más medido que el cliente “regio”, el ex gobernador de Zacatecas compraba siempre dos tamales para llevar.

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70