¡Justicia para Armando!

¡Justicia para Armando!

Los zacatecanos, con diferencias de todo tipo, estamos y vivimos un panorama evanescente, cuya complejidad de continuo y de mil modos la reducimos o incrementamos con nuestro actuar. En ello no prevalece la quietud, al contrario, lo caracteriza una movilidad fomentada hasta por las circunstancias y los medios que hoy más modifican sus impactos a la gente, que ésta a las múltiples eventualidades generadas cada día en ambientes cotidianos o de tensión y riesgo por una razón u otra incrementados y a los que se quiere sean pacíficos, tranquilos, propios para vivir. La ilusión: si son o no coherentes o cercanos a los mensajes con villancicos a cada rato reiterados en los medios para sugerir un espíritu navideño al que se quisiera capaz de canalizar, con inteligencia y en paz, el gasto de los futuros aguinaldos hacia la satisfacción de las propias exigencias, donde sea y según preferencias y posibilidades. Apenas se acerca Navidad y ésta ya pasó para ocupar las mentes los mensajes de año nuevo. Todo eso no disuelve en la sociedad, la paradoja de la seguridad, ni aguinaldos, ni Navidad, ni reyes, traen la distensión. Al contrario, esos ambientes tornan la seguridad más insegura para la ciudadanía ordinaria: inmensa mayoría sin escoltas, ni policía suficiente y eficiente. Si dispone del monitoreo de las cámaras “de Nahle”, es porque pasa por las áreas de cobertura, quedando en la enorme mancha urbana zonas sin cubrir ni por la ordinaria vigilancia municipal, realizada con elementos y rondines insuficientes, no tan bien preparados ni equipados como fuera deseable, para ellos y la población. Las otras corporaciones: tránsito, ministeriales, Ejército, dedicadas a atender distintos niveles de seguridad y velar por ella, contribuyen a construirla, cotidianamente con los elementos que aportan desde sus características especiales. La seguridad es un ambiente riesgoso, donde hacen su vida la mayoría de los zacatecanos y si a estilos de vida vamos, cada persona o grupo deja su impronta en cuanto a usos, costumbres y cultura, inherentes a su particular preparación y modo de vida. Por eso nadie debe olvidar exigir que las instituciones cumplan con garantizar la seguridad para todos y se empeñen en ello por ser un elemento al que las autoridades deben sujetar su mandato para ofrecer ese estratégico bien público a una ciudadanía sujeta de por sí a las limitaciones impuestas por el modelito neoliberal aún en boga, que si bien agudiza las diferencias económicas, sociales y culturales, obliga a toda autoridad a proporcionarla y esmerarse cada día en fortalecerla, sin importar las diferencias particulares, culturales y de clase, con que se disfrute ese auténtico bien público.

¿Cómo disfruta cada quién la seguridad? En libertad, como puede y quiere, a pesar de que más allá de sus márgenes emerjan o se presenten eventos hasta más allá de la inseguridad por su carácter violento de delito o crimen. Aún en condiciones consistentes de seguridad, existe la posibilidad de que alguien cometa o incurra en delito. Por ello se insiste en contar con cada vez mayores márgenes de seguridad. Hay colonias o barrios donde bastó introducir la energía eléctrica y la iluminación para contener el delito. En el mismo Centro Histórico, con profusa iluminación y vigilancia, hasta en pleno día, el delito es eventual. La seguridad, de una u otra forma se rebasa y es terrible cuando hay consecuencias graves o irreparables. No es lo mismo hurtar cosas, bienes, dinero, auto, etc., que quitar la vida a alguien. Las condiciones que más resaltan cuando a una persona se quita la vida son las de la seguridad que hubiese sido requerida y haberlo evitado. Ignoro las circunstancias concretas en que se privó de la vida a Armando Haro Márquez, de inicio se apunta a una falta o a un problema de seguridad. Por eso se demanda, se exige a las autoridades poner todo su empeño en esclarecer y castigar al culpable o a los culpables de su muerte. ¿Por qué Armando, artista, intelectual, escritor, con imaginación y fuerza suficientes para poblar el mundo y más, como creador? Su vida, vivida con sensibilidad y sencillez, estuvo marcada por un continuo despliegue de complejidad de sí mismo y del arte con el que creaba su universo de belleza, sencillez, apertura y un gozo que transitaba de la gastronomía, a la pintura, el dibujo, la poesía, fotografía, etc. Armando se fue y dejó un maravilloso mundo en expansión. Somos legión quienes por uno u otro motivo y de una forma u otra, lo extrañamos. Recuerdo entre sus manos unos clavos que yo veía muy delgados para sostener un aparatoso y curioso cuadro. Enigma igual fueron las ideas con base en la cuales decidió qué cuadros debían estar en ese recinto y cuáles no.

En cuanto a la UAZ: es tiempo de saber, si se recibe o no 5% pro UAZ,  1% de aumento para el año entrante, divulgado por el tesorero estatal, impone saberlo. ■

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70