Tortas japonesas

Tortas japonesas

Por una previsible omisión de los encargados del caso no me fue girada la invitación para acudir al informe anual de labores del titular del Ejecutivo estatal, circunstancia que si bien obvió ciertas molestias y engorros incluyendo algunas horas de tedio más allá de lo recomendable para la preservación de salud física y mental, me privó sin embargo de conocer la sustancia del informe antedicho, y hube por tanto de contentarme con los elogios que a cargo a las finanzas estatales hicieran los comentaristas de siempre, de acuerdo con los cuales el mayor logro a celebrar es nada menos que la seguridad; lo que resulta por demás explicable si se observa la parafernalia de vehículos blindados y guardaespaldas con que suele desplazarse el informante, y, sobre todo, a la luz del llamado Síndrome del Gobernador Yucateco.

Cuenta la historia que decidido a poner fin a la especie de acuerdo con la cual una hambruna azotaba la península, un cierto gobernador de Yucatán emprendió la cruzada consistente en celebrar, por los más diversos rumbos, en compañía de sus colaboradores y cortesanos, una serie de comilonas, al cabo de las cuales, ahíto, solía el gober en cuestión exclamar: ¡Mare; y todavía dicen que hay hambre en Yucatán!

Las sanciones multimillonarias que se anuncian para la Minera México, debidas a la megacontaminación de algunos ríos de Sonora resultarían, en el caso más bien remoto de que se verificasen, de algunos errores cometidos por el propietario del consorcio contaminante, don Germán Larrea y etcétera, el primero de los cuales sería no haber optado a tiempo por la nacionalidad canadiense, y otro más consistiría en haber desplegado su creatividad en aquel estado fronterizo, y no por ejemplo en Zacatecas, donde los pocos habitantes que aún quedan están habituados a los peores maltratos, y Gobierno del Estado eficazmente protege a los inversionistas no sólo de pobladores damnificados, sino de cualquier legislación.

Una de las censuras más persistentes al prolongado infomercial presentado por el licenciado Peña Nieto días atrás en Palacio Nacional es la evidente omisión del tema de la corrupción, lo que necesariamente implica la posposición hasta las calendas griegas de la puesta en marcha del órgano que habría de combatirla; censuras que no pueden sino juzgarse enteramente desconsideradas, habida cuenta sería contra natura esperar que alguien de la índole del lic. Peña hiciera algún esfuerzo serio al respecto; pues resultaría para sí mismo y su grupo lo que las tachuelas para el águila descalza, o la kriptonita para Supermán.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70