La obra social de Francisco García Salinas, 1829-1834

La obra social de Francisco García Salinas, 1829-1834

Partidario del liberalismo y convencido federalista, Francisco García Salinas, por los proyectos que emprendió, encabezó una de las administraciones de gobierno más exitosas en Zacatecas. Tras la renuncia del gobernador José María García Rojas en 1828, con base en las propuestas de los municipios resultó electo Francisco García Salinas como  gobernador, en los términos fijados por los artículos 102 y 103 de la constitución vigente. Con carácter de interino hasta la conclusión del periodo de su antecesor, inició su mandato el primero de enero del siguiente año.1 De acuerdo con Michael P. Costeloe, por el tiempo en que Francisco García Salinas se hace cargo de los destinos de su estado, México contaba con 7 millones de habitantes, de los cuales 299 mil 992 eran zacatecanos.2

A lo largo de su gestión como gobernador se observaron avances en todos los renglones de la administración pública con una serie de proyectos, aplicados con relativo éxito los más de ellos. Durante el tiempo que gobernó al estado la vida social de los zacatecanos experimentó una especie de renacimiento, pues floreció la economía y la cultura y, como parte de ésta, la instrucción pública  recibió un gran impulso. Su gestión se podría caracterizar además del progreso económico y social, por la vigencia de la autonomía e independencia del estado de Zacatecas.

Francisco García había nacido en la Hacienda de la Labor de Santa Gertrudis en el Partido de Jerez, en el año de 1786,3 lugar en el que su padre ocupaba el cargo de administrador de la hacienda.

Después de estudiar en el seminario franciscano de Guadalupe, continuó sus estudios de humanidades en Seminario Conciliar de Guadalajara. Ahí tuvo como maestros a José de Jesús Huerta de quien abrevó las teorías liberales de los enciclopedistas franceses y a Francisco Severo Maldonado con quien al lado de Valentín Gómez Farías, Juan de Dios Cañedo y de un callado Anastasio Bustamante, compartió sus conocimientos sobre Condillac y de los teóricos de la democracia europeos.4

Salvador Vidal señala que antes de convertirse en gobernador había sido regidor del ayuntamiento de Zacatecas en 1821, en el siguiente año representó a la provincia de Zacatecas en el Congreso Constituyente. Después de darse a conocer el Plan de Casa Mata que obligó a la renuncia de Iturbide y terminar con su breve imperio, volvió a ser ratificado como diputado por Zacatecas en el Congreso General cuya apertura ocurrió el 7 de noviembre de 1823. Colaboró en la redacción de los asuntos relacionados con el ramo de Hacienda, ministerio que le fue ofrecido por Guadalupe Victoria. En 1824 al celebrarse elecciones para diputados en los estados fue electo senador por su estado natal. Tras un acucioso estudio y examen de la memoria de su antecesor en dicho ministerio, propuso algunas medidas que buscaban una reforma radical de la Hacienda pública, que incluía sustituir algunas personas  con el fin de consolidar el sistema hacendario. Victoria no le aceptó su propuesta y se vio obligado a presentar su renuncia al mes de haber tomado posesión del cargo. Volvió a ocupar su lugar en el senado y en 1827 el presidente Victoria le ofreció de nueva cuenta, el ministerio de Hacienda, durando en esta ocasión dos años. Con sobrada experiencia en la administración privada, pues ya antes de incursionar en la política había trabajado en las minas de Veta Grande y Quebradilla, saltó a la gubernatura en la que dejaría una notable huella.5

Como otros ilustrados liberales de su época, caso concreto el de Joseph Servín de la Mora Díaz Madrid, mejor conocido como Mora, Francisco García pertenece a una generación formada en la educación sacerdotal.6 Tras concluir sus estudios en Guadalajara, a su regreso a Zacatecas trabajo en la administración de varias minas de la capital en donde demostró la capacidad administrativa que aplicaría como gobernante. Antes de representar al estado en el Congreso General  había ocupado el cargo de primer regidor del ayuntamiento de Zacatecas.7

Entre los proyectos que puso en marcha en los seis años que duró como gobernador se encuentran la creación del cuerpo de milicias cívicas, fundó el Instituto Literario o Casa de Estudios de Jerez, estableció dos academias de dibujo, una en Aguascalientes y la otra en la ciudad de Zacatecas; dio continuidad a la explotación de las minas de Sombrerete iniciada por su antecesor y hecho andar las ricas vetas de Proaño en Fresnillo; dio impulso a la industria fabril a través de la creación de talleres de hilados y tejidos, inauguró en la ciudad de Zacatecas la primera biblioteca pública con un acervo de más de tres mil volúmenes, presentó un proyecto para fundar un banco que apoyaría con créditos a la agricultura, la ganadería y demás actividades productivas, preferentemente del campo.8 Aunque el principal de sus propósitos era proteger a los campesinos pobres carentes de propiedades y bienes raíces, a los que por medio de la adquisición de terrenos de cultivo  les serían rentadas una vez que se expropiaran a dueños de haciendas. Este del banco sería uno de los proyectos frustrados de la administración de Tata Pachito debido a la oposición del clero, pues afectaba sus intereses.

 

Francisco García Salinas, Tata Pachito

Otro interesante proyecto que se quedó en el tintero de las buenas intenciones fue la construcción de un socavón desde Malpaso hasta las minas de Pánuco. De haberse concretado hubiera traído muchos beneficios, pues al construir el túnel de tres leguas se buscaba cortar las ricas vetas que aparecieran en su trayecto. Además de incrementar la producción de metales, el socavón serviría para desaguar algunas minas utilizando el agua para el riego de cultivos agrícolas y huertas de frutales en el llano de Malpaso. El ingeniero alemán José Burkart responsable del proyecto, hizo el reconocimiento del terreno, lo fundamentó técnicamente y lo presentó al Congreso. Su costo era de 3 millones de pesos y al no disponer el gobierno de tal cantidad, esa fue la principal razón por el que no se hubiera llevado a cabo.9

Con la creación del Banco se buscaba terminar con el jugoso negocio de la Iglesia de seguirse beneficiando con  las rentas de las heredades y testamentarias como lo venía haciendo desde la colonia. Entre otra de las metas que se proponía eran  generar fuentes de empleo para combatir la vagancia, fomentar la enseñanza y la beneficencia pública y administrar los legados en favor de obras pías en muchos de los casos dilapidados.10 En cuanto a la enseñanza e instrucción pública, además del establecimiento del Instituto Literario y de las academias de dibujo, refundó la Escuela Normal Lancasteriana con Ribott como su director en 1831. Inició así su segunda etapa ésta institución, en la que se becó a preceptores en servicio de los diferentes partidos para que acudieran a capacitarse en el método lancasteriano y regresaran a sus lugares de origen a establecer escuelas y propagar dicho método. Decretó además la ley educativa más importante en el estado, pionera a nivel nacional, junto con su reglamento que establecía la enseñanza elemental como obligatoria.

Durante los seis años en que estuvo al frente del Poder Ejecutivo, Francisco García  tuvo entre sus colaboradores cercanos a Manuel González Cosío, Marcos de Esparza y Pedro Ramírez entre los más sobresalientes, con quienes diseño diferentes programas para darle impulso a la economía. En Pedro Ramírez, depositaría su confianza para la administración del ramo educativo al nombrarlo presidente de la Junta Directiva de Enseñanza Pública. A través de esta Junta se fundaron escuelas de primeras letras por todo el estado con apoyo del gobierno, agregándose a las que ya existían sostenidas con fondos municipales y por particulares.

El ideario o filosofía que Francisco García llevó a la práctica se puede resumir en la siguiente cita: “Para el estadista la organización del Estado exigía reconocer la voluntad de los pueblos, representada por los ayuntamientos, y la autonomía de las provincias. Federalismo significaba independencia y soberanía de los estados en lo relativo a su gobierno interior, pero también la búsqueda del bien general de la Federación, por lo que sólo este sistema impediría la desintegración del país. Sobre la cuestión fiscal apuntó que federalismo equivalía a mantener en cada estado el control de su riqueza, sin desatender los compromisos con la nación”.11 ■

Referencias.

(Endnotes)

1 Salvador Vidal, “Señor Francisco García Salinas, Tata Pachito (Estudio biográfico y

político)”, en Homenaje a Francisco García Salinas, Zacatecas, UAZ, 1997, p. 19.

2 Costeloe, M., La Primera República Federal de México (1824-1835), México, FCE., p. 182.

3 Diccionario Enciclopédico de México, Humberto  Musacchio

(coord.), México, Andrés León editor  1990, tomo 2, p. 703.

4 Eliseo Rangel Gaspar, Francisco García Salinas, “Tata Pachito”, 1984, 19.

5 Salvador Vidal, op. cit., pp. 14-19.

6 Hale, Charles A. El liberalismo mexicano en la época de Mora, México, FCE.,  p.75.

7 Ibíd.

8 bíd.

9 Elías Amador, Bosquejo Histórico de Zacatecas, Zacatecas, PRI, 1982, pp. 370-371.

10 Ibíd. pp. 360-361.

11 Jesús Flores Olague, (coord.), Breve historia de Zacatecas, México, FCE., 1997, pp. 107-108.

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