El triunfo de la razón y la libertad sindical

El triunfo de la razón y la libertad sindical

Un balance de la lucha de los mineros de El Coronel
por abandonar los sindicatos patronales y pasar a
formar parte de un sindicato auténtico e independiente.

Nueve meses duró la difícil lucha de los mineros de El Coronel -al sur de Zacatecas- que libraron con el Sindicato Minero y la conducción de Napoleón Gómez Urrutia, para lograr que la representación sindical fuera auténtica, a través de un recuento por voto libre y secreto de casi 800 mineros el 21 de febrero, un ejercicio de democracia sindical real, reconocido el 11 de marzo de 2014 por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

Llevaron esta lucha cruenta ante la inercia inicial de las autoridades; contra actos vandálicos de sindicatos patronales, tolerados y aún apoyados por los guardianes del orden; contra la cerrazón inicial de la empresa; contra actos mercenarios de líderes corruptos. Los mineros supieron resistir con dignidad y gallardía, ejemplarmente 9 meses.

Justo cuando el sindicalismo nacional vive una larga crisis, decadencia y es desnaturalizado, pues al dejar de defender a los trabajadores pierde su razón de ser. Justo cuando pocos sindicatos luchan ya, se mantienen firmes y dirigentes honestos. En estos dolorosos tiempos muy pocos sindicatos enarbolan triunfos de libertad sindical.

Justo cuando casi todos los sindicatos han dejado de luchar en las revisiones contractuales y salariales, por rebasar los topes y vuelven las revisiones meros trámites burocráticos: muy pocos sindicatos obtienen aumentos salariales dignos como el Sindicato Minero.

En ese marco, cobra significación la lucha de los mineros que han sabido resistir con valor: violencia y brutales agresiones, campañas difamatorias e intentos de soborno, para impedir el avance digno de la libertad sindical en El Coronel.

La experiencia fue valiosa: aprendieron a identificar a los falsos dirigentes y sindicatos, que incluso impiden a los obreros conocer su contrato colectivo y que los firman a espaldas de ellos, identificar a las organizaciones mercenarias que hacen la compra-venta de votos para el recuento, las falsas promesas de líderes y autoridades.

El conflicto inició porque la patronal nacional anuló el derecho constitucional a las utilidades, por medio de maniobras y mentiras que chocan con la verdad, cuando juran a los obreros que: “no hay utilidades, porque no hubo ganancias”. Siendo empresas en pleno desarrollo que en la Bolsa de Valores exhiben las verdaderas y enormes ganancias. Tales mentiras provocaron la indignación de los mineros en mayo de 2013, ellos que diariamente ven y sienten al trabajar aumentar la productividad. Esa mentira “institucional” fue la razón del paro de labores de los mineros de El Coronel.

No obstante, el Sindicato Minero reconoció que la empresa cambió frente a la legítima y legal lucha obrera, cuando en diciembre cubrió los salarios, prestaciones y reincorporó a los mineros; para luego al presentar un padrón decente de socios y, al final, saber reconocer a la auténtica representación sindical nacional y seccional. Aunque otras empresas intentaron que el conflicto no tuviera solución, como Peñoles usando su sindicato particular o Grupo México cuya propaganda sucia contra el Sindicato Minero sigue, tapando ambas empresas su desleal competencia con Grupo Frisco.

La lucha sindical no es fácil, intervienen múltiples factores simultáneamente: la presión y la lucha de los mineros, la organización permanente, la solidaridad internacional, la conciliación con las autoridades, el largo procedimiento jurídico, la unidad de las bases, el apoyo de las familias y la población y, sobre todo, la orientación certera de su dirigente gremial.

 

El Coronel sí tiene quien le escriba su historia y sus enseñanzas:

La unidad de los mineros se hizo día a día en la lucha: la pieza fundamental para avanzar. A los obreros su número les da la fuerza, por eso un recurso estratégico de los enemigos de los sindicatos es dividirlos, crear confusión haciendo creer que el conflicto es entre ellos mismos, cuando solo aparentemente o en parte lo es, porque la división fue provocada. La unidad sindical es imprescindible siempre. En el conflicto hicieron aparecer tres sindicatos y casualmente el titular primero del contrato colectivo no tuvo un solo voto: en realidad era un sindicato simulador y de protección patronal, en perjuicio de los mineros.

La solidaridad internacional es uno de los grandes valores de la humanidad consagrada en el artículo 3 Constitucional, que algunos ignoran, los observadores internacionales muestran la verdad a la sociedad y al gobierno para que acepten la solución legal  de los conflictos. Ya que en nuestra era global no se puede seguir con luchas localistas, deben contar con el apoyo internacional, de lo contrario están condenadas al fracaso o a una vida breve.

Ejemplar fue el apoyo de los vecinos de poblados cercanos a El Coronel, ese apoyo frenó la represión a los obreros cuando los vecinos y familiares hicieron suya la lucha minera. La identificación con los mineros es definitiva para resistir y lograr triunfos que duren.

El papel de orientar la lucha día a día y en los momentos decisivos, con una visión que toma en cuenta la diversidad de factores que intervienen: “en las buenas y en las malas”, “en la duras y en las maduras”, la asumió Napoleón Gómez Urrutia, lo que explica el alta estima del gremio a su dirigente. La comunicación acorta las distancias.

 

Un tema duro de roer: las empresas.

Hoy la sociedad requiere de empresas internacionales y nacionales, fuertes y competitivas, que realmente estén a la altura, que se rijan por leyes, no por la teta del Estado; necesitamos gobiernos responsables con capacidad de actuar en escenarios internacionales irreversibles, que antepongan la justicia e intereses de la nación y de todos los ciudadanos.

No se puede esperar a que “primero haya pastel y después se reparta”, los neoliberales  son injustos en tiempos de auge económico y despiadados en los de crisis: reparten daños y miseria, no la riqueza. Los empresarios parecen eternos enanos, incapaces de competir en mercados internacionales, necesitan de la mano del Estado para caminar: les entregan las empresas públicas, concesiones de todo tipo, nulos impuestos y quieren trabajadores baratos en México y que, por favor, no reclamen sus derechos. Son como eternos menores de edad. Véase los casos de Grupo México y Televisa, se esconden detrás del gobierno para obtener ventajas desleales o ser encubiertas sus irresponsabilidades, como Pasta de Conchos.

Los trabajadores y sus organizaciones no pueden quedarse atrás ante los retos de esta era global de competitividad y productividad inherentes al sistema capitalista, debe asumir su participación de manera bilateral, entre empresa y sindicato; menos querer un Estado que mueva líderes sindicales; distinto es exigir los derechos laborales al gobierno. Porque sólo los sindicatos autónomos y libres pueden defender a sus agremiados, no los sindicatos y los contratos colectivos de protección patronal. Denunciados ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los trabajadores del Sindicato Minero han asumido su responsabilidad frente a los retos de los nuevos tiempos, los retos del mundo con nuevas reglas, realizan reuniones bilaterales anuales con empresarios, que ponen a prueba sus principios, a la vez que incursionan en nuevas realidades y retos. Porque las luchas obreras son y serán la mejor escuela para conocer la realidad dinámica y cambiante.

 

Un balance positivo en la lucha de El Coronel.

El Sindicato Minero reconoció que la política laboral oficial en El Coronel se deslindó de los gobiernos pasados, que hicieran de la administración un servicio degradado y vil, contrario a la justicia social. Que la autoridad laboral cuidó el procedimiento y la votación secreta, para lograr un recuento democrático. No obstante siguen pendientes problemas que afectan a todos los mineros y trabajadores del país, por tratarse de injusticias sin resolver:

La persecución política de Gómez Urrutia, ya que el artículo 23 de la Constitución establece que: “Nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito,” cuando van 11 veces por el mismo supuesto delito penal, desde 2005. Siendo una monstruosidad judicial internacional y nacional. El Sindicato exige el cese de la persecución y su legal retorno.

Los muertos de la tragedia de Pasta de Conchos del 19 de febrero de 2006, siguen sin rescatar, sin una investigación limpia y sin el castigo de los culpables. Y las tres huelgas de Cananea, Taxco y Sombrerete que siguen sin solución conciliatoria, como se resuelve la mayoría de las huelgas en el mundo, porque el patrón se niega a dialogar. No obstante, el Sindicato Minero se mueve y avanza. ■

 

*Abogado del Sindicato Minero, miembro de la

ANAD y asesor sindical desde 1976: al

Sindicato Telefonista, al SME, al Sindicato de Dina, del IMSS,

etc.

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